
No mamen, hoy soy muy feliz. Fuì al super elegante del barrio, o sea el Superama de Miguel Àngel de Quevedo y Pacìfico. Me siento ama de casa cada vez que voy a hacer el super familiar del mes.Al menos, si llevo mi Aipod me entretengo. Y vale madres, a la hora de pagar, se me olvidò la tarjeta en la casa y tuve que esperar a que Peaches viniera a mi rescate.
Lo único bueno fue que me topé con mi bebida favorita : Orangina. La última vez que la tomé fue en París ( pinche presumida ) hace un año. Ah que buenos tiempos aquellos eh?
Salud!

