Y mientras El se recargaba en mi mano, yo me preguntaba que hacía ahí en una fiesta que tuvo casi todos los mismos tintes que cualquier otra fiesta a la que haya ido. Me quedé en una fiesta un poco deprimente pero me quede por el placer de compartir con Valeria Montesco, Valeria Buendía y los lazos que formamos, se fortalecen cada vez más.
Es raro que yo lo diga pero ya estoy aburrida de las fiestas. Es lo mismo, la misma dinámica, las mismas pláticas. No me siento sorprendida en ningún sentido. Si bien es cierto que disfruto enormemente echar el trago y el baile, también es cierto que se vuelve tedioso.
Estoy aburrida y estoy poco satisfecha.
